Según la denuncia, el empleado, que hace más de 30
años que trabaja en Telefónica habiendo llegado a la
categoría de experto, ha tenido que coger la baja por
"trastorno depresivo" en numerosas ocasiones, desde que hace casi
dos años solicitó incorporarse en el Convenio Colectivo de la
empresa para no empeorar su retribución, para lo que estaba
legitimado.
Desde ese momento, el empleado comenzó a ser
víctima de una "persecución" por parte de la empresa y de su
superior jerárquico, quien, según la querella, le ha
llegado a amenazar para que abandone su trabajo.
Por la vía social existen diversas sentencias
reconociendo el daño moral causado por superiores jerárquicos a
empleados, pero por la vía penal es la primera vez que un
juez ha abierto una investigación por 'mobbing', según
explicaron fuentes jurídicas a Europa Press.
El juez ha incoado diligencias previas al considerar
que los hechos pueden ser "constitutivos de un delito contra el
derecho de los trabajadores" y ha dado traslado de los autos al
ministerio fiscal para que se pronuncie sobre el caso, según
señala el auto de admisión de querella, al que ha tenido acceso
Europa Press. Además, el juez ha citado al trabajador para que
ratifique la denuncia en los próximos días.
LESIONES Y COACCIONES
La querella acusa a J.A.L., el superior
jerárquico del empleado, de un delito contra el derecho
de los trabajadores, un delito de lesiones y un delito continuado
de coacciones, y a Telefónica España S.A.U., como responsable
civil subsidiaria.
Según el escrito, al que ha tenido acceso Europa
Press, M.P.C., empezó a trabajar para Telefónica España
S.A.U. en septiembre de 1971 y en enero de 1998, fue
designado para ejercer funciones de experto en la Jefatura de
Canales de la Gerencia de PYMES, en la dirección de empresas de
Catalunya.
A partir de entonces, la función del trabajador "fue
la de ser responsable de un número de cuentas de distribuidores,
lo que comportaba hacer un seguimiento de los mismos, sus
productos, de la aplicación de planes, de maquinaria de los
productos, de servicios y otras actividades complementarias" y por
los que cobraba un "incentivo en función de ventas".
Según la querella, la "persecución" se inició en
diciembre de 2000, cuando el trabajador solicitó su inclusión en
el Convenio Colectivo de la empresa con la intención de mejorar
sus condiciones salariales, ya que "sólo los trabajadores fuera
del convenio" tenían "todo o parte del salario congelado".
La denuncia añade que esta incorporación estaba
legitimada, puesto que "el Grupo Telefónica" reconocía "el
derecho de que cualquier empleado del Grupo de Expertos"
pudiera "entrar en el Convenio Colectivo sin más que indicarlo por
escrito".
"CON EL CONOCIMIENTO DE
LA EMPRESA"
A partir de ese momento, "el superior jerárquico"
del trabajador empezó, "con el conocimiento de la empresa", a
realizar "una auténtica función de persecución" contra el
trabajador, dirigida "a que sus condiciones laborales y
psicológicas fuesen de una presión de tal entidad" que el empleado
"se viera abocado a abandonar la empresa para protegerse de dicha
persecución y para proteger su integridad personal y psíquica".
La denuncia señala que el primero de estos episodios
de acoso se produjo el 19 de febrero de 2001, cuando la empresa
retiró la cartera de distribuidores al trabajador repartiéndola
entre otros expertos.
Días después, el directivo denunciado dejó
al empleado "sin ninguna actividad, sin encomendarle trabajo
alguno" y además, dejó de pagarle "la gratificación como
experto" y disminuyó "la cantidad que figuraba como capital de
riesgo de seguro colectivo en más de tres millones de pesetas".
Además, al dejar de llevar la cartera de distribuidores, dejó de
percibir los incentivos de ventas.
CONSTITUCIÓN Y ESTATUTO
Según la querella, la intención del trabajador -ser
incluido en el Convenio Colectivo-, "nunca" pudo "comportar una
disminución de su retribución, atendiendo a que las mismas venían
configuradas como garantía hacia la persona, lo cual ataca
directamente los principios y derechos fundamentales protegidos
por la Constitución y el Estatuto de los Trabajadores".
La querella añade que el denunciado sometió
al trabajador a "acciones hostiles como la privación del teléfono,
la prohibición de aparcar su vehículo, y la situación de apartar y
mover forzosamente" su mesa de trabajo "al centro de una
sala aprovechando su ausencia por vacaciones".
Según la denuncia, la mesa del trabajador se colocó
en el centro de la sala "ante el escarnio de sus compañeros" que
observaron cómo "le colocaron sin ningún tipo de trabajo, como una
especie de caso ejemplificador, en plena zona de paso, con la
única razón de hacerle insoportable incluso su presencia diaria en
la compañía".
"El objetivo de J.A.L. era aislar" al trabajador
-según la querella-, "de forma total privándole de cualquier tipo
de trabajo efectivo e incluso haciendo que las personas con las
que tenía relación laboral y de amistad dejaran de tenerla",
llegando el directivo denunciado a "comentar demoledoramente que
si no abandonaba voluntariamente su trabajo, llegaría a echarle
gratis". Según el trabajador, ha vivido una "tortura" que ha
estado a punto de producirle "un daño irreparable".
La querella añade el contenido de diversos e-mails
enviados por el denunciado al empleado en los que le
deniega la posibilidad de realizar cualquier actividad o le ordena
que devuelva el teléfono móvil. Según la denuncia, el
trabajador ha vivido esta situación hasta la fecha.
Además, la querella añade que a consecuencia de
"este acoso" el empleado "ha precisado de tratamiento psiquiátrico
y ha solicitado la baja laboral en diferentes ocasiones por
trastornos depresivos". La denuncia incluso afirma que "existe un
riesgo evidente de desembocar en una situación aún peor, ante la
posibilidad de entrar en una profunda depresión irreversible con
posible tendencia suicida".
El trabajador, que es ingeniero industrial, explicó
a Europa Press que la "intención" de esta querella no es la de
"ganar dinero" sino la de tratar de evitar que se produzcan nuevos
caso similares. "Unicamente quiero poder reclamar mis derechos",
añadió.