Alicante. El juzgado de lo contencioso administrativo número 2 de Alicante ha condenado a la Universidad de Alicante (UA) a pagar 30.000 euros en concepto de indemnización por daños morales y perjuicios sufridos por una profesora a la que la institución académica abrió en 2002 un expediente sancionador después de que ésta hubiera denunciado por 'mobbing' a cuatro profesores de dicha entidad educativa.
El fallo estima en parte la demanda de la profesora Irene Prüfer y rebaja de 120.000 a 30.000 euros la cuantía de la indemnización.
Asimismo, la sentencia declara nula por ser
contraria a derecho la resolución administrativa que la propia
Universidad de Alicante emitió el 17 de marzo de 2006 y en la que
desestimaba la reclamación por responsabilidad patrimonial que
interpuso la docente por los daños ocasionados durante la
tramitación del procedimiento disciplinario.
La sentencia, con fecha del pasado 8 de octubre y que ha sido
recurrida por la Universidad de Alicante ante el Tribunal Superior
de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), considera que "ha
quedado acreditado que la recurrente sufrió, durante la
tramitación del expediente sancionador, un daño moral efectivo,
que agravó la sintomatología que la misma padecía, viéndose,
además, afectado su prestigio y reputación profesional".
Por su parte, la propia profesora Irene Prüfer recordó, a través
de un comunicado, que el proceso se inició en noviembre de 2002,
cuando se le abrió expediente sancionador "como reacción por su
denuncia por acoso laboral a cuatro docentes de la
universidad, entre ellas dos jefas de departamento".
En abril de 2003 el entonces rector, Salvador Ordónez, dictó
resolución por la comisión de cuatro supuestas faltas
disciplinarias contra la que recurrió la profesora y que fue
declarada nula con sentencia del 16 de septiembre de 2003, relató.
Posteriormente, ya en 2005, Prüfer interpuso reclamación por
responsabilidad patrimonial ante la Universidad de Alicante por
los daños sufridos en la tramitación del expediente disciplinario
y que la institución académica rechazó en vía administrativa el 17
de marzo de 2006.
Contra dicha resolución, Prüfer recurrió
ante el juzgado de lo contencioso administrativo número 2 de
Alicante, que ahora ha estimado en parte la demanda.
Irene Prüfer alegó que como consecuencia del procedimiento
disciplinario sufre "secuelas psíquicas y morales" entre las que
destacó un "trastorno por estrés postraumático, crónico, reactivo
a un cuadro de mobbing o acoso psicológico laboral".
La docente estuvo de baja laboral en dos ocasiones por estrés
postraumático y depresión y padeció una disfunción cardiaca en
junio de 2006.
La profesora considera que hubo una "defectuosa actuación de los
servicios de riesgos laborales de la Universidad de Alicante,
vulnerándose la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que
deberían haber intervenido adoptando las medidas tanto generales
como específicas mínimas y elementales para garantizar la
seguridad psico-laboral en el lugar de trabajo".
