|
CARLOS CALERO Con la celebración, los próximos días 31 de
enero y 1 de febrero, en Castellón del III Congreso de Salud
laboral, la UGT-PV pretende normalizar y consolidar un foro en el
que contamos con la presencia de los delegados y delegadas de
prevención del sindicato que, de esta manera, son copartícipes de
los procesos para definir su política de acción para el más
inmediato presente y también para el futuro en una materia tan
importante como es la salud en el trabajo.
Dicha normalización supone avanzarnos, como representantes de los
trabajadores, a los cambios que en los últimos tiempos están
fustigando a la organización del trabajo, siempre sujeta a nuevas
exigencias, y que, en demasiadas ocasiones, se convierten en
semillero de nuevos riesgos para la integridad física y psicológica
de los trabajadores y de las trabajadoras.
Y es que la realidad nos dice que el incremento de la
temporalidad, que supera de manera continuada a un tercio de los
trabajadores en activo, la rotación en el empleo, las nuevas formas
contractuales mediante la cesión de trabajadores o las empresas
emergentes del sector servicios están conformando, como la UGT-PV ha
denunciado en diversos foros, el peor escenario laboral que hemos
vivido en las últimas décadas.
En este sentido, es manifiestamente inmoral que se intente
justificar la degradación del mercado de trabajo y de las
condiciones de los trabajadores por la supuesta necesidad de
incrementar la productividad para la supervivencia de las empresas.
Así, este III congreso quiere dar respuestas a la necesidad de
integrar la prevención en los riesgos laborales dentro de una
producción competitiva, a aceptar y superar el reto de la llamada
empresa saludable, porque una empresa que no lo sea produce daños
que, aunque no aparecen en las cuentas de resultados, afectan tanto
al derecho fundamental de toda persona a preservar su salud como a
su propio funcionamiento.
Una salud que debe ser entendida en su globalidad. No sirve
únicamente poner coto a los riesgos que afectan a la integridad
física. Desde la UGT-PV sabemos que hemos de ser capaces de combatir
otros riesgos laborales más propios de nuestro tiempo como la
presión laboral tendenciosa que se da en nuestro entorno y que
produce estrés, ansiedad, depresión, cuestiones de las que todo el
mundo habla y ante las que poco se hace. Otro ámbito fundamental de
actuación en cuanto a la salud laboral se encuentra en la gestión de
las enfermedades profesionales en el nuevo marco normativo, tras la
entrada en vigor del nuevo listado que las recoge.
No obstante, hay que tener en cuenta que de lo que estamos
hablando es de situaciones de hecho, de hombres y mujeres que cada
día ponen en riesgo su integridad cuando trabajan y que el objetivo
no es otro que terminar con la impunidad de aquellos empresarios
-que son la excepción- que incumplen y hacen caso omiso, de manera
consciente, no sólo de las normas de la Ley de prevención de Riesgos
Laborales, sino del más elemental sentido común. Por ello, la UGT-PV
y el movimiento sindical puede y debe exigir del funcionamiento de
la Justicia una mayor sensibilidad ante las situaciones que se
repiten día a día y que están vinculadas, conviene no olvidarlo al
binomio precariedad-siniestralidad, una situación que en la
actualidad se produce indistintamente en todos los sectores
productivos.
Por todas estas razones, la UGT-PV encara el III Congreso de
Salud Laboral con la convicción de que la reflexión sobre el futuro
de la acción del sindicato, frente a los retos que nos plantea la
sociedad del trabajo, es una herramienta de primer orden para hacer
de los centros de trabajo lugares seguros.
*Secretario de Acción Sindical y Salud Laboral de la UGT-PV
|