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Expertos apuestan por la
promoción de hábitos saludables para prevenir las enfermedades más
prevalentes en el lugar de trabajo
En el Día Internacional del Trabajo, que se celebra cada año el 1 de
mayo, es habitual ofrecer cifras de siniestralidad laboral y
escuchar las reivindicaciones de los sindicatos para evitar
accidentes que sólo en 2006 costaron la vida a 1.338 trabajadores y
ocasionaron más de un millón de bajas laborales.
Sin embargo, los expertos reunidos en Madrid el pasado 27 de abril
con motivo del Día Mundial de la Salud Laboral prefirieron mirar al
futuro para anticiparse a los problemas que se prevé aumenten su
incidencia en los próximos años. "Hace diez años se hablaba mucho
del estrés ejecutivo, que afectaba a varones entre los 40 y 50 años.
No era cierto entonces, ni lo es ahora. El estrés, definido como esa
falta de equilibrio entre las demandas al trabajador y los recursos
que cuenta para realizarlos, puede afectar a cualquiera", desveló
Eusebio Rial, director del Observatorio de Riesgos de la Agencia
para la Seguridad y el Trabajo de la Comisión Europea.
Los expertos de la Unión
Europea y la Organización Mundial de la Salud (OMS) reunidos en el
Foro de Salud Laboral que promovió el Instituto Europeo de Salud y
Bienestar Social (centro colaborador de la OMS) coincidieron en que
el estrés y los trastornos músculo esqueléticos encabezan los
problemas relacionados con el trabajo en Europa, se retroalimentan y
desde hace diez años no han disminuido su prevalencia.
En concreto, los datos del
Observatorio exponen que el estrés afecta al 28 por ciento de la
población y los problemas músculo esqueléticos, al 27. El experto
identificó algunos factores contribuyentes como la precariedad en el
empleo y la inseguridad en el puesto del trabajo, los horarios
irregulares y flexibles (si son impuestos), la intensificación del
ritmo de trabajo y la creciente complejidad de tareas ligadas a su
progresiva tecnificación.
Anualmente se producen en
España 80.000 nuevos casos de enfermedades profesionales (sobre todo
músculo esqueléticas, de la piel y pérdidas auditivas) y más de
7.000 trabajadores sufren una enfermedad mental al año relacionada
con su trabajo. El estrés y el acoso se traducen en los dos millones
y medio de personas que sufren ansiedad a causa del trabajo.
Además, se estima que
entre un 15 y un 30 por ciento de los trabajadores sufrirá un
problema de salud mental a lo largo de su vida laboral. En cuanto al
mobbing, se calcula que lo sufren entre un 5 y un 10 por ciento de
los trabajadores españoles. "Es más fácil demostrar un cáncer
laboral que un problema de este tipo. Por eso está proliferando el
peritaje clínico y jurídico de estos problemas y existe una gran
preocupación entre los empresarios", señaló Manuel Peña, secretario
general del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social. Rial
entiende que se están sobredimensionando los casos mobbing, "lo
que está trivializando el problema", apuntó. "Lo que hace
falta es que haya prevención dentro de las empresas y procedimientos
reales para quejarse".
Empresa 'saludable'
"En España hay que empezar a pensar en un nuevo concepto, el de
empresa saludable; es decir, en la implementación de programas de
salud y actividades para promover la salud de los trabajadores",
concluyó Peña.
Gerry Eijkemans, coordinadora del Programa de Salud Laboral, Salud
Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud,
destacó que los trastornos psicosociales, emergentes en las zonas
industrializadas, conviven en los países en vías de desarrollo con
otros más graves como la exposición a sustancias peligrosas, la
falta de acceso a servicios de salud o la explotación infantil. La
experta expuso que sólo el 15 por ciento de la población mundial se
beneficia de medidas para prevenir enfermedades laborales y desgranó
el futuro plan mundial sobre salud de los trabajadores de la OMS
para el periodo 2008 y 2017, encaminado a eliminar desigualdades en
el acceso a la salud, también en el lugar de trabajo, y que pone el
acento en la prevención primaria.
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