HUELVA.-Usted
lidera una vez más el proyecto político del PP en Palos de la
Frontera de cara a las próximas elecciones municipales. Si
volviera a ganar afrontaría su cuarta legislatura consecutiva.
¿Así... hasta cuándo?
-Hasta que Dios quiera y la gente
de mi pueblo lo desee, porque aunque yo decida presentarme, son
los ciudadanos, con sus votos, los que me respaldan. Son ellos los
que me animan a continuar.
-¿No se ha marcado usted un
punto y final?
-No, los límites que me marco
siempre son a corto plazo y cuando éstos se superan es entonces
cuando se deben estudiar otras posibilidades, otras alternativas
de cara al futuro; pero mientras que el pueblo quiera que yo
vuelva a presentar una candidatura, lo haré .
-Pero usted sabe que la
política desgasta. ¿Hasta qué punto le puede pasar factura los
últimos doce años de gobierno municipal el 27-M?
-Debería haber empezado a pasar
factura desde hace tiempo y sin embargo no ha sido así, ya que
conforme han ido pasando las legislaturas hemos aumentado el
número de votos y, por tanto, el de concejales. Esto significa que
los palermos han sabido valorar el trabajo que se ha realizado
durante estos años; el Palos que hoy tenemos no tiene nada ver que
con el que era hace doce años; es un pueblo totalmente distinto
con unas infraestructuras adecuadas y con una serie de actividades
que ya la quisieran tener muchas capitales de provincia.
-¿Por qué es usted el alcalde
que más denuncias tiene?
-Eso habría que preguntárselo a
un sindicato en concreto, el CSI-CSIF, que pretendía una serie de
subidas salariales para un grupo de funcionarios que, a mi modo de
ver, eran desorbitadas. Eran unas pretensiones que tanto yo como
el equipo de gobierno, por responsabilidad, no podíamos aceptar y
a partir de ahí pusieron en marcha una campaña de acoso a la
Alcaldía que, en primer lugar se concretó en un encierro que se
prolongó durante tres meses y, posteriormente, presentando una
lista electoral a través del Gihu. Como ninguna de las actuaciones
les sirvieron, iniciaron otra vía de acoso que es la de las
denuncias. Tenemos interpuestas más de 80 denuncias por ese
sindicato ante el Contencioso administrativo, en el Tribunal de
Cuentas, ante la Inspección de Trabajo, ante el Defensor del
Pueblo, ante la Agencia de Protección de Datos... Incluso tengo
querellas criminales en el Juzgado de lo Penal porque me acusan de
haber cometido no se cuántos delitos. Creo que somos uno de los
ayuntamientos más inspeccionado del país.
-No obstante, los jueces les
han dado la razón en algunas de ellas, ¿por algo será?
-Cuando te metes en un juzgado
puede pasar de todo y es cierto que algunas denuncias las han
ganado, pero otras muchas las han perdido. En la última sentencia,
donde el Tribunal de Cuentas me condena por anomalías contables en
las arcas municipales, ellos pretenden trasladar a la opinión
pública como si yo me hubiera quedado con 7.213 euros y eso no es
así, porque yo no me he quedado con nada. Intentan manipular la
verdad, porque lo único que ocurrió fue que se le adelantó dos
mensualidades a un trabajador hasta que se le regularizasen las
nóminas. Puede que cometiéramos un error administrativo, pero de
ahí a que nos lleváramos el dinero... Nuestra intención es
recurrir esa sentencia por la vía jurisdiccional ante el
Contencioso Administrativo porque aquí no se ha producido ningún
perjuicio a nadie; un trabajador ha realizado un trabajo y se le
ha pagado por ello.
-¿Vamos, que lo de ir a los
juzgados se está convirtiendo en su caso en una rutina?
-Prácticamente, casi todos los
días acudo al juzgado. Y es que desde hace cuatro años estoy
sufriendo "mobbing" sindical; soy el único alcalde de esta
provincia que padece esta situación de acoso por parte del CSI-CSIF,
ya que con el resto de sindicatos se han alcanzado acuerdos
durante esta legislatura.
-¿Usted teme que alguna de las
sentencias pendientes le pueda inhabilitar en el cargo?
-No, para nada. Tengo la
conciencia tranquila. Esto, más que nada, es una medida de
presión, meter bulla en los periódicos. Otro alcalde en mi
situación se agobiaría, pero yo no porque al final de todo
hablaremos. Me tengo reservadas algunas cartas para responder a
todas estas acusaciones.
-¿Si pudiera usted empezar de
cero, qué cambiaría para evitar esta situación?
-Las denuncias de todas formas
hubieran llegado, porque ya no solo era el tema sindical, sino que
hay un tema personal y político, puesto que detrás de todo este
tipo de cosas se encuentra el PSOE.
-¿Y cómo es eso?
-Porque el líder de esa lista
independiente que propició el encierro de los trabajadores
encabeza ahora la candidatura socialista.
-Cambiemos de tema. En la
actualidad está abierto el proceso para determinar si es factible
la segregación de Mazagón de los núcleos matrices de Moguer y
Palos. Si al final la administración andaluza secundara las tesis
de Avema, ¿tiene usted cuantificado lo que perdería Palos?
-Nosotros, muy poquito, pero la
cuestión no es si es poco o mucho, sino si algo como Mazagón, que
es consustancial a la idiosincracia de Palos, tenemos que
perderlo. Soy consciente de que un hijo cuando crece, cuando llega
a cierta edad de madurez, debe independizarse y fundar una nueva
familia, pero en este caso hay una cosa clara: Mazagón no cumple
muchos de los requisitos que marca la ley para que pueda
segregarse. Por otra parte, Avema ha dejado de ser una asociación
de vecinos para convertirse en un partido político, y como
consecuencia de esta transformación ha dejado de luchar por los
intereses y el bienestar de los ciudadanos para buscar sólo lo
mejor para su formación política; un partido que está apoyado,
dirigido y manejado por el PSOE, ya que muchos de sus dirigentes
ocupan cargos de confianza dentro de la administración socialista.
Además, creo que Avema lleva engañando desde hace mucho tiempo a
los ciudadanos de Mazagón con la segregación, porque está
transmitiendo la idea de que si se logra este objetivo se acabarán
todos los problemas y eso no es así.
-¿Cómo reaccionó usted cuando
conoció el anuncio de Ercros de cerrar una planta situada en el
término de Palos?
- Con cierto nerviosismo, porque
pensé en los trabajadores y en sus familias; de todas formas, creo
que la empresa está buscando una solución adecuada para que no
salgan perjudicados los trabajadores.
-¿Hasta qué punto depende
Palos de las industrias?
-El actual Polo energético es un
pilar económico importante dentro del municipio, pero no
dependemos exclusivamente de él. Es cierto que genera riquezas,
crea puestos de trabajo y propicia muchas transacciones
comerciales, pero lo mismo ocurre con la agricultura y en un
futuro cercano lo será también el turismo. No podemos prescindir
de ninguno de estos sectores, porque soy partidario de la
diversificación económica. Además, nuestra obligación es cuidarlos
y hacerlos compatibles, porque pueden vivir todos si se respetan
unos a otros. El Polo ha hecho un gran esfuerzo para no contaminar
y entre todos tenemos que lograr que las industrias sean cada vez
más limpias.